SERVICIOS DE SALUD VS. SERVICIOS MEDICOS

Fecha: 
Viernes, Febrero 26, 2016

Desde el comienzo de la historia de la humanidad la salud y la enfermedad han sido interpretadas y definidas de muchas maneras, ya que estos conceptos son muy complejos por ser precisamente parte inseparable de la complejidad del ser humano. 

Para recordar un poco la historia, hubo dos deidades en la mitología griega, padre e hija, que personificaban esos dos conceptos: Esculapio, hijo de Apolo y nieto de Zeus e Hygeia. Esculapio aprendió los secretos para combatir las enfermedades llegando hasta revivir muertos y tuvo una fama tan grande que provocó la ira de su abuelo quien lo mató con un rayo. Hygea por su parte se dedicó a predicar y enseñar a los pueblos maneras de proteger, conservar y mantener la salud, de ella proviene el nombre de esas prácticas que conocemos como Higiene. El poder y la fama de Esculapio opacaron la tarea de Hygeia a pesar de que  poco después el aumento de la población y la pobreza comenzaron a producir epidemias y enfermedades que afectaban a grupos de población y condujeron a un severo deterioro de la salud en toda Europa.     

Desde mediado del siglo XIX se comenzó a llamar equivocadamente servicios de salud a la atención de pacientes por parte de las compañías de seguros y algunos gobiernos. Otro factor de confusión ocurrió a mediados del siglo XX cuando los Ministerios de Higiene que se habían organizado a principios de siglo, se les cambió el nombre por Ministerios de Salud aparentemente con el mismo fin de protección a la población y a mantener su estado de salud. Lamentablemente eso no ocurrió, este Ministerio se comenzó a ocupar en atender principalmente la enfermedad, es decir, una función exclusivamente asistencialista, relegando el fomento de la salud y la prevención de la enfermedad a su mínima expresión.

En 1848 el Fisiopatólogo Rudolf Virchow presentó un informe sobre una epidemia de tifo en una región de su natal Prusia y afirmó, por primera vez, que los determinantes sociales de la salud y la enfermedad eran base fundamental para buscar el combate de las enfermedades ya que la medicina clínica curativa, por sí sola, no podía resolver los problemas de salud de la población y que solo dando un enfoque social se podrían obtener esos logros; por esto se le reconoce como el padre de la Medicina Social y de la Salud Publica. Estos conceptos  llevaron a crear un movimiento para reformar la práctica médica haciendo énfasis en la epidemiologia, la medicina preventiva y salud publica en vez de la medicina clínica y curativa y exigir reformas sanitarias y leyes para apoyar cambios sociales que contribuyeran a mejorar la salud de la población.

A principios del siglo XX los seguidores de Hygeia lograron convencer al Estado alemán que el origen de las epidemias y las enfermedades endémicas estaba basado en unas condiciones sociales desventajosas en amplios segmentos de la población y que solo con el cuidado público de la salud se podría mantener el bienestar de todos, entonces la salud (la de Hygeia) pasa a ser función del estado y por eso su nombre Higiene o cuidado público de la salud y se le comenzó a denominar Salud Publica y entonces Hygeia comenzó a prevalecer sobre su padre Esculapio!. Comenzó el manejo adecuado del agua, la pasteurización de la leche, el uso de los antibióticos etc. Esta primera mitad del siglo XX fue la época de oro de la salud pública.

Pero vino la segunda guerra mundial y la angustia de la población empobrecida de enfermar en medio de la crisis,  ejerció una gran presión sobre el gobierno inglés para crear un sistema estatal de servicios médicos, en vez de desarrollar un sistema de servicios de salud que previniera la enfermedad y promoviera la salud de sus habitantes. Y más que pensar en la salud de la población la preocupación era tratar  la enfermedad, que producía gran ansiedad en las personas y debilitaba aún más la productividad laboral en tiempos de la guerra y la posguerra.  

 

Fue en Inglaterra donde se constituyó el primer Servicio Nacional de Salud basado exclusivamente en el individuo y no en la población general; este fue un hito en la historia del  mundo capitalista y despertó la admiración de muchos países donde se transformaron los Ministerios de Higiene, de actividades colectiva, en Ministerios de Salud adoptando el medicalizado modelo inglés creando la ilusión de que se podía mejorar la salud de la población tratando y algunas veces curando, la enfermedad en los individuos, recortando la prevención de la enfermedad y el fomento de la salud. Estos servicios médicos no son más que servicios dedicados a la atención de la enfermedad y para ello comenzaron a ofrecer atención médica mediante sistemas de aseguramiento que no es gratuito, siempre tiene un costo dándole patente de corso a los grandes capitales para introducir el lucro en el campo de la salud. 

El gran capital aprovechó este camuflaje de los servicios médicos con el nombre de servicios de salud para constituir complejos industriales con ánimo de lucro que promueven el consumo de servicios de laboratorio, diagnóstico, tratamientos intramurales y medicalizados con centros de diagnóstico, clínicas y  hospitales con grandes inversiones en tecnología y mientras por un lado hacen contención de costos limitando el acceso por medio de barreras de cultura, costos y hasta distancias a un segmento de la población  o ejerciendo el  constreñimiento de la autonomía médica, por otro lado inducen a un aumento de la demanda de servicios asistenciales para darles rentabilidad a sus inversiones. Y para completar el negocio ingresa al sistema la gran industria farmacéutica que también hace su agosto participando en la rapiña de los fondos públicos con destinación específica para salud con la medicación de la vida cotidiana.

En Colombia la reforma del  Sistema de Salud (Ley 100 de 1993) mercantilizó los servicios médicos mediante un sistema de aseguramiento, contributivo pagado por los patronos y  los empleados y el gobierno con el subsidiado; se crearon unos intermediarios privados (EPS) que son solo aseguradoras con ánimo de lucro que en nada protegen o promueven la salud de la población y muestran altos grados de corrupción, dominan todo el sistema de provisión de servicios médicos; para peor situación el Gobierno les permitió recuperar los dineros de los copagos y cuotas moderadoras con el fin de que los dedicaran a programas de promoción y prevención acciones que no saben hacer y que, por supuesto, no hacen.

 

 

 

 

 

 

 

 

En Colombia el 94% del total del gasto público en salud, se dedica a financiar los servicios médicos mientras que los fondos para controlar y eliminar problemas de salud prioritarios con acciones colectivas, servicios de salud,  solo alcanza el 4%  (el 2% restante es para “administración”!!!)

El Artículo 9° de la Ley 1751 de 2015 (Ley Estatutaria de Salud) define los determinantes sociales y expresa: “Es deber del Estado adoptar políticas publicas dirigidas a lograr la reducción de las desigualdades de los determinantes sociales de la salud que incidan en el goce efectivo del derecho a la salud, promover el mejoramiento de la salud, prevenir la enfermedad y elevar el nivel de la calidad de vida. Estas políticas estarán orientadas principalmente al logro de la equidad en salud.

El legislador creará los mecanismos que permitan identificar situaciones o políticas de otros sectores que tienen un impacto directo en los resultados en salud y determinará los procesos para que las autoridades del sector salud participen en la toma de decisiones conducentes al mejoramiento de dichos resultados”.

“Parágrafo. Se entiende por determinantes sociales de salud aquellos factores que determinan la aparición de enfermedades, tales como los sociales, económicos, culturales, nutricionales, ambientales, ocupacionales, habitacionales, de educación, y de acceso a los servicios públicos, los cuales serán financiados con recursos diferentes a los destinados al cubrimiento de los servicios y tecnologías de salud”.

La salud debe ser parte integral y fundamental del aparato social del Estado y dentro de ese contexto es que hemos planteado repetidamente, desde hace varios años, que se requiere una reforma estructural e integral del Sistema General de Seguridad Social en Salud en nuestro país, en el cual se haga realidad que el pueblo colombiano alcance un verdadero estado de salud donde pueda gozar de su  bienestar y tenga un mínimo riesgo de enfermar, dentro de un sistema de salud integral que brinde realmente servicios de salud y no servicios médicos curativos exclusivamente, sin aseguramiento privado y sin intermediación financiera.

CESAR AUGUSTO PRIETO AVILA

Presidente Colegio Médico del Valle del Cauca

Vicepresidente Federación Médica Colombiana