EL DEBATE SOBRE LOS MEDICOS GENERALES

Fecha: 
Martes, Abril 5, 2016

Después de 23 años de haber sido promulgada la Ley 100 de 1993 que reformó totalmente el Sistema General de Seguridad Social de Colombia, por fin se abre un debate en los medios de comunicación sobre la situación de la Medicina General en la prestación de los servicios médicos y de la situación profesional, laboral, económica, familiar y personal de los Médicos Generales en la actualidad.

Nosotros hemos insistido a lo largo de todo este periodo que los médicos hemos sido tan victimas del sistema de salud actual como lo han sido los pacientes y dentro de ese análisis los Médicos Generales han llevado la peor parte, a pesar de ser  el 60% de la población medica nacional.

Es difícil el análisis de esta terrible situación porque no se sabe por dónde empezar: cuales han sido las principales causas, como se pueden cuantificar de acuerdo a su grado de incidencia en el problema, quienes han sido sus autores, cuales son las soluciones a corto mediano y largo plazo y muy importante, cual es la intención real del gobierno nacional con el Ingeniero Alejandro Gaviria Ministro de Salud a la cabeza, para aceptar, entender e implementar, como es su deber constitucional,  la Ley Estatutaria de Salud que ordena la reestructuración total del Sistema Nacional de Salud y el cambio completo del modelo actual del que ya nadie duda que es un modelo fracasado.  

La lista puede ser interminable, el debate es de nunca acabar, pero por razones de espacio y de lugar solo nos referiremos a lo que creemos más relevante en este momento: Pérdida de la Autonomía Medica y el constreñimiento del ejercicio medico impuesto con guías de manejo impuestas por cada EPS, basadas supuestamente en Medicina evidencial pero no con fundamentos en el método científico, sino con el único fin de contener costos por parte de las EPS, y la explosión de facultades de medicina, nuevamente con el único fin del lucro, sin mayor control por parte del estado lo que ha producido una saturación de los sitios de práctica clínica para los estudiantes, no solo por el creciente número de estudiantes sino por el déficit de camas y servicios hospitalarios en clínicas y hospitales con enormes dificultades financieras, quiebra y malas condiciones físicas y de insumos para una adecuada atención y docencia, causada por la intermediación financiera, la desviación de los dineros públicos parafiscales con destinación específica , las deudas, la mora, las glosas y demás estrategias de las EPS y además a la laxa regulación por parte del estado en los programas y currículos de contenidos en las actuales escuelas de medicina que aparecen por doquier. 

Por el hecho de estar inmersos en el modelo de salud actual, que es el de la prestación de servicios médicos basado en el lucro, la práctica del ejercicio medico se ha reducido a la medicina curativa, intramural e individual y prácticamente ha desparecido la prestación de los servicios de salud basados en la Salud Publica, la Medicina Preventiva y las prácticas colectivas hacia la comunidad, la atención primaria y la promoción de la salud para reducir el riesgo a enfermar que es el objetivo básico del nuevo sistema de salud.

Por eso creemos que el nuevo Sistema Nacional de Salud, que debe estructurarse teniendo como base fundamental la Ley Estatutaria en Salud, es la que va a devolver al Médico y a la Medicina no solo su prestigio sino su razón de ser basado no solamente en el conocimiento, la habilidad  o las tecnologías médicas, por espectaculares que sean, sino a su sistema de valores que define su finalidad propia: servir al hombre y a la humanidad.

 

Antiguamente la responsabilidad de la atención en salud de la comunidad así como la atención medica individual, recaía casi exclusivamente en los médicos generales y se resolvía, en la mayoría de los casos, con la relación directa entre los pacientes y los médicos. Pero esto cambió totalmente en el sistema actual. Otros actores: economistas, administradores, abogados, fiscales,  etc. se han convertido en sujetos que deciden en las corporaciones medicas privadas dueñas del negocio, la organización y gestión de la atención médica y los médicos han visto restringida su autonomía profesional, constreñido su ejercicio médico y cambiada su responsabilidad con el paciente por su acatamiento a las guías de manejo de las corporaciones y lo que es peor, muchos de los funcionarios que definen estas nuevas políticas de los servicios médicos son médicos quienes han cambiado su ética profesional debida al paciente por una ética corporativa sometidos a esas corporaciones y reduciendo a su mínima expresión una de sus pilares fundamentales: la autonomía médica.

Hay dos datos que nos producen escalofrío: El primero, según la Defensoría del Pueblo en 2011, el 62.6% de las IPS y el 57.4% de las EPS impusieron limitaciones a los médicos para expedir formulas, solicitar exámenes e inclusive para tratar enfermedades distintas al motivo principal de consulta y el segundo, la capacidad resolutiva de los médicos generales no supera el 30% en la práctica y se considera que hoy un médico general no puede aplicar con sus pacientes más del 16% de lo que aprendió en la universidad.

Por otro lado, el papel de las Escuelas de Medicina es fundamental en definir las soluciones pues tienen una insoslayable responsabilidad como guías superiores de la formación de los médicos y de la organización de la atención en salud, así como en la orientación de los cambios que son necesarios para superar las críticas que se formulan a la Medicina y a la Salud Publica. La calidad y pertinencia de la educación que las Escuelas entregan a los estudiantes, especialmente respecto a los valores,  hábitos, actitudes y conductas profesionales, ha de reflejarse sensiblemente en el modo como se ejerce y organiza la medicina del país.  

Por la urgencia del tema, lo primero que se debe hacer es iniciar ya la homologación de la educación médica por lo alto y los que ya están ejerciendo, quienes serán el eje del nuevo sistema de atención, puedan resolver sus deficiencias a través de estrategias como la educación médica continuada pertinente, virtual o presencial y financiadas por el propio sistema de salud y las entidades prestadoras en las que los médicos laboran, ya que  son un índice de la calidad de atención de las instituciones.

Dentro de las estrategias para la estructuración del nuevo modelo de salud del país que propone atender integralmente al paciente dentro del nivel I de atención,  exige que los médicos generales repotencien su capacidad para que solucionen la mayor cantidad de problemas de salud que recibe, pues son la verdadera puerta de entrada de los pacientes al sistema de salud, por lo tanto,  el tema de la adecuación y actualización de los médicos generales debe empezar ya, porque este componente tan importante del sistema debe estar aplicado en un plazo máximo de ocho a diez años.

 

CESAR AUGUSTO PRIETO AVILA

PRESIDENTE COLEGIO MEDICO DEL VALLE DEL CAUCA

VICEPRESIDENTE FEDERACION MEDICA COLOMBIANA