Pacientes en Turbana exigen más atención de su EPS

Publicado en El Universal

Gracias al apoyo de amigos y familiares es que Ermes y Rafael, han podido sobrevivir, como ellos mismo dicen, a las enfermedades que los aquejan y los tienen incapacitados desde hace más de seis meses.

Aunque la historia de estos dos hombres, residentes en el municipio de Turbana, es diferente,  los une un serio problema de salud que los obliga a permanecer en casa.

Ermes de las Aguas Barrios, aunque solo tiene 48 años debe desplazarse soportado por un bastón, ya que el dolor en su pierna derecha y el área lumbar, prácticamente, ya no lo dejan caminar.

Este operador de montacarga, que desde hace 13 años labora para una empresa del sector industrial de Mamonal, fue diagnosticado con una discopatía degenerativa lumbar, patología que se presenta con un cuadro clínico de dolor lumbar, con o sin ciática, motivado por la pérdida de altura de uno o varios discos intervertebrales y que con el tiempo puede irse agravando.

Después de una primera operación, de Las Aguas aseguró haber sentido gran mejoría lo que le permitió continuar trabajando, pero en el 2012 recayó  y Saludcoop EPS le autorizó una segunda intervención que terminó por convertirse en el inicio de la pesadilla en la que vive actualmente.

“En noviembre del año pasado me operaron y quedé peor que antes. Desde entonces no controlo esfínteres, tengo una pierda dormida y perdí la sensibilidad. Yo no estaba así y lo peor de todo es que no he conseguido que la ARP me pague las incapacidades por lo que me toca vivir de la ayuda de los amigos y de la familia que no me han dejado solo, pero es una situación muy difícil de llevar”, aseguró el hombre en su casa del sector Nuevo Bosque de Turbana.

No lo diagnosticaban

Rafael Luis Gómez Quintana perdió más de 15 kilos de peso en los últimos meses y lo más angustiante para él y sus familiares era desconocer qué era lo que le pasaba.

En octubre del año pasado, a poco de cumplir 10 años de laborar para la misma empresa de Mamonal que trabaja Ermes, Rafael dijo no más.

Un dolor en las manos y la incapacidad de cargar cosas pesadas, lo que le exigían sus tareas cotidianas, lo hicieron desistir y llorando aceptó que su salud no estaba bien, aunque los médicos que lo habían visto no le daban un diagnóstico exacto.

“A mi papá se le empezaron a dormir los dedos de las manos, se puso amarillo y bajó mucho de peso. Ya no podía caminar por si solo, perdió toda la fuerza”, contó Claudia Gómez, hija de Rafael en la sala de su vivienda.

Finalmente, según el trabajador de 41 años, hace un par de meses los médicos de Saludcoop le diagnosticaron “Mielopatía” que es la pérdida de la función de la médula espinal, causada por cambios degenerativos de la columna o por un trauma que puede ocasionar discapacidad grave en el paciente.

“Desde entonces le mandaron vitaminas y otras medicinas que no están incluidas en el POS y en la empresa le van a colaborar, pero tenemos citas con especialista que no han sido programadas por Saludcoop o las dan para dos y tres meses después y él necesita atención inmediata”, resaltó Claudia.

El Universal se comunicó con Saludcoop donde fue tomada la información de cada uno de los pacientes para analizar sus casos y ponerse en contacto con ellos y se nos aclaró que en este momento, por estar intervenida por la Superintendencia Nacional de Salud, la EPS no está autorizada para dar declaraciones, de ningún tipo, a medios de comunicación.

“SE TIRAN LA PELOTA”

Respecto al pago de las incapacidades de Ermes de las Aguas, que superan los 180 días, el hombre indicó que su EPS y la ARP Liberty no logran ponerse de acuerdo para resolver su situación, por lo cual recurrió a una acción de tutela que está por fallar.

“Exijo una pensión por invalidez porque siento que no puedo seguir laborando y necesito responder por mi familia, requiero acción inmediata”, dijo el padre de familia.