“Hay focos de corrupción que no se solucionaron en la Salud”: Juan Manuel Galán

Publicado en El Heraldo

En materia de reformas al Sistema de Salud faltan decisiones legislativas importantes para garantizarles a los colombianos una atención efectiva y digna. Esa es la conclusión del senador liberal Juan Manuel Galán Pachón, en entrevista a EL HERALDO. El congresista muestra su preocupación por el “muy fuerte lobby” corruptor de las EPS que quieren seguir manejando los billonarios dineros públicos. “El diablo anda rondando la Ley ordinaria que se va a tramitar”, advierte:

¿Qué valoración hace de la Ley Estatutaria de Reforma a la Salud?, pues siempre que hay modificaciones se les dice a los colombianos que se van a acabar los ‘paseos de la muerte’, que este sector dejará de ser un negocio.

Creo que nos quedamos cortos en muchos aspectos en la Ley Estatutaria. Nos quedamos cortos en no haber legislado muchos temas que no se pueden delegar en el Gobierno Nacional. Por ejemplo, el Artículo 10 que hablaba originalmente de un sistema único de aseguramiento público ya sin EPS, no se aprobó. Se negó en la Cámara de Representantes, lamentablemente, y quedaron las EPS como Gestoras de Salud. Es decir, si vamos a acabar con la integración vertical, si vamos a acabar con la intermediación financiera, con la retención de recursos, no ve uno la necesidad de mantener a las EPS bajo otro nombre, ahora como el de Gestoras. Creo que hay focos de corrupción en la salud que no logramos tocar del todo bien.

¿Como cuáles?

El de los medicamentos. La corrupción se presenta no tanto en los procedimientos o en los tratamientos médicos, sino sobre todo en los medicamentos... en los recobros que se le hacen al Fosyga -que es el Estado, que maneja la plata de los colombianos- con unos sobrecostos monumentales por medicamentos. Ahí está, digamos, el principal foco de corrupción donde se están desangrando los recursos de la salud. Había una propuesta muy buena, del director del Partido Liberal, el representante Simón Gaviria, referente a regular los precios de los medicamentos con un estándar internacional, en el precio de referencia, pero eso había que llevarlo al productor y se llevó al distribuidor porque la Cámara de Representantes lo cambió en la conciliación. ¿Qué saca uno regulando el precio del medicamento al droguista de la esquina que lo recibe con un precio más alto? Nada. Donde hay que regularlo es en la producción, y entonces se perdió esa oportunidad de ejercer un control efectivo en esos precios.

¿Qué propone frente al caótico sector Salud?

Yo creo en un modelo donde realmente la productividad del Sistema de Salud se mida en vidas humanas salvadas, no en recursos, en plata, en negocios. Hay que volver a un sistema en el que se trabaje en la prevención de enfermedades. Todos recordamos las campañas del expresidente Belisario Betancur donde se erradicaron muchas enfermedades y teníamos toda una institucionalidad fuerte, un verdadero rector del sistema. Lamentablemente, esa institucionalidad pública sólida se empezó a erosionar y hoy en día tenemos un Ministerio de Salud y una Superintendencia de Salud tremendamente débiles para controlar la magnitud del reto que tienen, que son los 45 billones de pesos anuales que este país invierte en salud.

Sin duda, nada habrá cambiado hasta que desaparezcan las denuncias, que se escuchan en todos los rincones del país, sobre los ‘paseos de la muerte’, las citas tardías, los sobrecostos, las cirugías retrasadas…

Además, a nuestro Sistema de Salud hay que introducirle unas discriminaciones positivas específicas para algunos sectores poblacionales. Por ejemplo, en todos los sistemas de Salud modernos, civilizados del mundo, los niños son atendidos con prioridad cuando llegan a un servicio de urgencia, cuando les tienen que hacer una cita o deben recibir un tratamiento. Igual debe suceder con la población con discapacidad o los colombianos de la tercera edad. Todos ellos deben tener prioridad. Además de eso, hay un tema que no se toca en Colombia que vale la pena subrayar: el de la infraestructura. Me puse a investigar cifras de camas hospitalarias por 10 mil habitantes a nivel mundial y encontré un ranking de la Organización Mundial de la Salud, avalado por la Organización Panamericana de la Salud, en donde el país con más camas es Japón con 13,7 y Cambodia en el que tiene menos con 0,1; Colombia está en 1,0 por 10 mil habitantes y Haití está en 1,3 por encima de nosotros. Entonces, aquí hay que hacer un gran esfuerzo en infraestructura hospitalaria.

¡Pero, increíble que esto suceda con tanta plata que recibe el sistema! Usted lo dijo hace un rato: hoy son 45 billones de pesos.

Lamentablemente, ese que era el espíritu original de la integración vertical se desdibujó, se distorsionó, se desvió para invertir en el exterior en otros negocios, en condominios campestres.

Como Villa Valeria, la de Palacino, el expresidente de Saludcoop…

Y en agencias de viajes y otras cosas cuando se ha debido invertir, como era su espíritu original, insisto, en la infraestructura hospitalaria del país como un servicio público, pues se trata de dineros públicos. Entonces, uno de los vacíos que estoy viendo es cómo el Estado, si va a asumir la responsabilidad del Sistema de Salud —eso se va a analizar en la Ley Ordinaria que se comenzará a tramitar—, va a responder por ese déficit grande que tenemos en la infraestructura hospitalaria. Muchas veces el ‘paseo de la muerte’ obedece a eso: la gente llega y no hay camas, no hay espacio en las Unidades de Cuidados Intensivos; a la gente la atienden en los corredores de los hospitales y las EPS, como en las cárceles, y a veces tiene que quedarse en los baños. Ese es un gran reto sobre el cual no hemos oído una política clara de parte del Ministerio.

Veo que lo que se hizo con la Reforma Estatutaria no lo dejó contento

Pues, me dejó preocupado y varias cosas las voté negativamente, porque creo que en la Cámara de Representantes se desdibujó, realmente, lo que en el Senado se había pretendido cambiar.

¿Fue muy fuerte el ‘lobby’ en la Cámara de parte de las EPS?

Fuertísimo y usted sabe que, lamentablemente, en época preelectoral los congresistas se vuelvan más vulnerables a presiones de ese tipo.

¿Sí? ¡Grave!

Gravísimo. El lobby fue muy fuerte para el ausentismos, para la falta de quórum, para la votación en uno u otro sentido. Hubo muchas denuncias, no solo las que les estoy contando, de parte de los propios senadores ponentes que estuvieron en la Comisión Primera de la Cámara, quienes hablaban de esas personas de las EPS haciendo lobby.

¿O sea, las EPS se quedaron metidas en el Sistema de Salud?

Ahora hay que estar muy vigilantes para que lo que quedó pendiente en la Ley Estatutaria se pueda precisar en la Ley Ordinaria frente a lo que será el papel de las EPS, sobre todo en cuanto al manejo de los recursos públicos de parte de esas nuevas Gestoras de Salud (que es el nombre que tendrán las EPS).

Frente a las afirmaciones del presidente Juan Manuel Santos de que con lo aprobado “se acabaron los paseos de la muerte”, ¿le recomendaría, respetuosamente, que el Gobierno evalúe lo que se logró y ajuste lo que haga falta en la Ley Ordinaria?

Sí, creo que la afirmación del Presidente, que es muy contundente y en la que tenemos mucha esperanza de que sea cierta, va a terminar de convertirse en una realidad en los detalles de la Ley Ordinaria. Como dicen: el diablo está en los detalles, y el diablo está en la Ley Ordinaria, y ese diablo está por ahí rondando todavía.

¿Es decir, que el Presidente no debe apresurarse a decir cosas como las que le ha anunciado al país porque, al final, quedarían mal él y su Gobierno?

Esperemos que en la Ley Ordinaria se sienta toda la contundencia, la fuerza, el peso del Gobierno defendiendo esos principios que el Presidente ha defendido y por los cuales fue personalmente a radicar la Ley Estatutaria al Congreso de la República. Insisto, ese tema de mejorar a fondo la infraestructura hospitalaria es lo que en buena parte va a servir para acabar los ‘paseos de la muerte’. Hasta que no aumentemos ese número de camas por 10 mil habitantes y estemos en un nivel similar a Chile, a Perú, no vamos a poder ganarle la batalla a los ‘paseos de la muerte’.