PORQUE ES UN IMPERATIVO EL DESARROLLO DE LA LEY ESTATUTARIA DE SALUD

Fecha: 
Lunes, Noviembre 23, 2015

Nosotros entendemos que no es fácil para un país como Colombia, donde todavía reinan tanto el mercado, asignando los recursos, como las teorías neoliberales conviviendo con un estado débil, cambiar un modelo de atención en salud que debe dejar de ser un negocio de enfermos para pasar a ser un servicio social de salud en el cual la equidad sea la prioridad y la persona humana su objetivo y no el afán de lucro. Pero hay tres factores que obligan al Gobierno Nacional a iniciar a la brevedad posible el desarrollo y la implementación de la Ley 1751 de 2015 o Ley Estatutaria de Salud: El primero es que la Ley esta soportada en más de 5 tratados internacionales suscritos por Colombia y que la obligan a su riguroso cumplimiento so pena de sufrir sanciones a nivel internacional.

El segundo y tal vez más importante, en lo interno, es la calidad de Ley que por ser de carácter Estatutaria implica que se trata de una prolongación de la Constitución Nacional por encima de cualquier otra ley ordinaria, decreto, resolución o cualquier otro dictamen del legislativo o del ejecutivo. El tercer factor que debemos destacar es que esta Ley no solamente es un avance en el campo de la salud al elevar el derecho constitucional a la salud al rango de derecho fundamental, sino que en su articulado se establecen unas normas de tal importancia que, casi 25 años después de aprobada la reforma constitucional de 1991, al fin se aprecia en forma efectiva la importancia de haber consagrado nuestro país como un Estado Social de Derecho y el mandato esencial sobre las funciones y fines del Estado como está expresado en los artículos 1° y 2° de la actual Constitución Nacional de nuestro país. Expresamos tres conceptos fundamentales que deben tenerse en cuenta en el desarrollo de la Ley Estatutaria:

• Definición de Salud: De acuerdo a teorías basadas en la Biología, salud es la habilidad de las personas para adaptarse a su entorno y el automanejo de los desafíos físicos, mentales, etc., que se presentan en la vida. Esta teoría nos lleva a reafirmar el concepto, que tanto hemos mencionado, de que la salud no es solo la falta de enfermedad y nos lleva a ubicarnos en un contexto que agrega dos elementos: uno macro consistente en entender que todo el desarrollo de la sociedad es parte del concepto de salud y el otro, casi olvidado, sobre que siente cada individuo como persona. Específicamente en el artículo 9° de la Ley Estatutaria se establece que es deber del Estado adoptar políticas públicas dirigidas a lograr la reducción de las desigualdades de los determinantes sociales de la salud que incidan en el goce efectivo del derecho a la salud, los cuales serán financiados con recursos diferentes a los destinados al cubrimiento de los servicios y las tecnologías de salud. El otro punto vital para nosotros es que en el artículo 17° se establece que se garantiza la autonomía de los profesionales de la salud para adoptar decisiones sobre el diagnóstico y tratamiento de los pacientes que tiene a su cargo y que ésta autonomía será ejercida en el marco de esquemas de la autorregulación, la ética, la racionalidad y la evidencia científica, es decir, que los médicos volvemos a asumir nuestro papel protagónico en la prestación de los servicios de salud como un paradigma de su razón de ser profesional.

• El Derecho a la Salud: Si aceptamos la realidad de que Colombia sigue siendo una sociedad excluyente y con grandes desigualdades, se puede llegar fácilmente a una pregunta, que es de fondo ¿Cómo en un país en que todo apunta a la exclusión, se puede lograr que sea realidad el derecho fundamental a la salud? La conclusión parecería obvia: para hacer realidad este derecho en una sociedad desigual solo debe haber un sistema universal en el cual el papel protagónico lo tenga el estado, esto es un cambio en el modelo de salud que planteó la perversa Ley 100 de 1993 y que sigue ferozmente defendido a capa y espada por los economistas neoliberales ortodoxos y por el sector privado que ha venido usufructuando los recursos con destinación específica para prestación de servicios de salud sin ninguna consideración social. Esto queda sustentado en el artículo 2° en el que se establece que el derecho fundamental a la salud es autónomo e irrenunciable en lo individual y en lo colectivo, es decir, se termina el aseguramiento que siempre tiene un costo y se establece la afiliación estatal universal.

• Nuevos roles del Estado y del sector privado: En los últimos años, en el mundo han cambiado sustancialmente los roles tanto del Estado como del sector privado. El profundo error de la perversa reforma colombiana del Sistema de Seguridad Social de 1993, en cuanto a su implementación, consistió en no haber entendido ese cambio, el estado dejó de ser distribuidor de servicios públicos pero nunca asumió su papel de formulador de políticas públicas, por lo menos en el área de la salud, por debilidad del Ministerio de Salud o el de ser el regulador del sistema, papel que quiso desarrollar, hasta su liquidación, el Instituto de Seguros Sociales por lo cual precisamente, fue liquidado. Por su lado el sector privado empezó a manejar recursos públicos de los recaudos parafiscales e impuestos de destinación específica para salud sin reconocer, o el estado impidiera, maximizar utilidades con ese tipo de recursos, como si lo pueden hacer con sus propios recursos privados.

El articulo 2° de la Ley Estatutaria también establece que es el Estado el que debe garantizar el derecho a la salud como servicio público esencial obligatorio y bajo su indelegable dirección, supervisión, organización, regulación, coordinación y control; esto quiere decir, que queda excluida la intermediación financiera en el sistema y se decrete por consiguiente la desaparición de las EPS privadas. Este conflicto se vivió especialmente en el campo de la salud cuando se evidenció esta pugna con la creación de un Sistema General de Seguridad Social en Salud basado en el aseguramiento público que derivó progresivamente al privado con la creación de las Empresas Promotoras de Salud (EPS) y que llevó a que el estado entregara totalmente su función de articulación y regulación del sistema a los aseguradores privados con ánimo de lucro quienes privilegiaron sus rendimientos financieros sobre los rendimientos sociales lo que derivó en la peor crisis del sistema de salud que ha tenido el país en toda su historia . La salud debe ser parte integral y fundamental del aparato social del Estado y dentro de ese contexto es que hemos planteado tercamente, desde hace varios años, que se requiere como una prioridad, una reforma estructural e integral del Sistema General de Seguridad Social en Salud en nuestro país. Reiteramos nuevamente nuestro compromiso como actores principales del sistema de salud, de DEFENDER A TODA COSTA el logro social de la Ley Estatutaria de Salud.

CESAR AUGUSTO PRIETO AVILA M.D.

PRESIDENTE DEL COLEGIO MEDICO DEL VALLE DEL CAUCA

VICEPRESIDENTE DE LA FEDERACION MEDICA COLOMBIANA